domingo, 15 de junio de 2014

New Maternalisms, la perfo de Alejandra Herrera



Casualmente a Alejandra la conocí en una conferencia cuando quebré una botella de agua...amablemente se acercó hasta mi porque estaba con mi pequeña y me ayudo a recoger los pedazos de vidrio...limpió, trapeo...con sencillez ...ante mi mirada un poco avergonzada...
Hoy conocí su trabajo...y la anécdota cobra mucho sentido...nuevamente la vi trapear vidrios, limpiar, ordenar, asear y volver hacerlo incansablemente...
Su puesta en escena me recordó a mi misma, a mi puerperio, a mi madre...la rutina diaria.. imaginar, planear qué hacer a diario...organizar...limpiar...ordenar...trasladar...infinitamentente, durante gran parte del día, durante todos los días...
Resistirse a hacerlo, negarse...conflictuarse con una misma...negarse...odiarse y volver hacerlo...volver a intentarlo.. una y otra vez...esquizofrenicamente...sufriendo por dentro...reinventándose fórmulas, justificaciones...razonando lo imposible...buscando una escapatoria...gritos..quejidos..rabia..impotencia..ira...platOs rotos...astillas...arañazos...grietas heridas...pena...sufrimiento...y volver a empezar....volver a intentarlo...armarse de ideas.virtudes...y ganas...
La madre presente...la hija y su presencia...la imagen inmaculada...la blancura planchada y doblada que hay q proteger... que destiñe...que asoma...que se deja ver con el paso de los minutos...horas...con las secuencias que son interminables...con los mandatos q se repiten...con los taconeos de rabia e impotencia...con l gorgoteo de vino/ sangre/ y pacto ancestral que asoma...que se recrudece...que se incrementa y que inevitablemente lleva a que la verdad asome... lo crudo...lo escondido...lo grotesco, lo macabro, lo que siempre estuvo ahí entra en escena...se transmuta en realidad y asoma para mostrarnos nuestros propios miedos...

domingo, 8 de junio de 2014

La amenaza de la maternidad en la obra “Cría Cuervas”, de la fotógrafa Gabriela Rivera.


“Cría cuervas”  es la nueva propuesta fotográfica que Gabriela Rivera presente en la muestra “New Maternalisms”, que se desarrollará en distintos circuitos artísticos de Santiago, desde el 26 de Junio al 31 de Agosto del presente año.
La artista propone una triada fotográfica que da cuenta de su propio linaje materno, abordándolo como ya es recurrente,  desde el enmascaramiento de la dermis con carnes animales. La propuesta considera un autorretrato y la personificación de su propia madre e hija ataviadas como tres “pájaros bestias”, aludiendo a la continuación de una estirpe de “cuervas”.
Una línea de tutelaje y protección que se evidencia en la cercanía de los cuerpos, caricias y ternuras maternales prodigadas desde lo inaprensible del vinculo filial, pero que se ven obstaculizadas por la supremacía visual de la mascarada, que actúa como grilla imposibilitando nuestra participación  en el encuentro.

sábado, 10 de mayo de 2014

Madre hay una sola?


Por suerte no. Por suerte las mujeres que devenimos madres somos tan múltiples como las mujeres que deciden o les ocurre no tener hijxs. Por suerte esas caricaturas de madres absorbentes y absorbidas en la vida de los demás son -en gran parte- pertenecientes al imaginario colectivo de cuánta amenaza significa la maternidad.
Una simple mirada a las muy emotivas publicidades de éste día pueden darnos una visión del abanico de mujeres que deslumbra como un ente superior: madres abnegadas, felices, madres suficientemente buenas, madres poderosas y multimujeres; mujeres “hacendosas” que todo lo pueden, madres con un amor infinito, incondicional, que se multiplica en entrega y cariño, madres ejecutivas, glamorosas, “regias”, sexys, privilegiadas en su divina fecundidad de mujer…
El mensaje comercial es estremecedor, apela a una entrega y abnegación de niveles sobrehumanos y apela también a una recompensa que no se mide en bienes materiales, se mide en actos y afectos. Según esta mirada, habrá que conformarse con collares de fideos, dibujos, portalápices pintados, las que corren más suerte se les otorgará electrodomésticos para que su vida cotidiana sea más fácil y para las madres que “trabajan” los aparatos de retribución son apropiados a la tecnología de sus nuevos tiempos…
El clima de este día está eclipsado por chocolates, flores, desayunos y almuerzos familiares. Un homenaje anual para una actividad maternal que la mayoría de las veces resulta ser solitario, agotador, obligatorio y no cuestionado. El resultado de este domingo es una sociedad engolosinada con esa madre dadora de vida y esfuerzos que entrega sus días por abnegación…
Aquí pongo la pata en el freno y digo ¿abnegación?...En realidad las mujeres trabajamos como “obreras gratuitas” ¿sólo por abnegación? ¿Ejercemos las labores de cuidado de lxs otrxs, la gestación de la vida, la reproducción de lo cotidiano sólo por una “gratificación psíquica y algunas cuotas de poder dentro de la familia y pareja”?...las imágenes de las madres se vuelven a multiplicar, la madre fálica, la madre castradora, la madre absorbente, la madre castigadora, la madre golpeadora, la madre del padre del “pater”...la suegra… madres parecidas a la madrastra de cenicienta…

sábado, 8 de marzo de 2014

Maternidades feministas, maternidades en rebeldía…


(La maternidad elegida y gozada aún es tabú en el feminismo…somos un mal ejemplo de mujeres sometidas a la crianza…al yugo patriarcal…)

Antes de ser madre, yo me creía una igual a mi compañero. Hombres y mujeres iguales, con las mismas capacidades,  y exigiendo los mismos derechos. Pero cuando decidí ser madre los avances de la “igualdad” se desvanecieron. Me encontré con un abismo  evidente de exclusión, violencia invisible, violencia médica y una constante infantilización…
Decidí ser madre de manera tardía, después de los treinta años. Creo que como gran parte de las mujeres, pensé que iba a tener a mi bebé y mi vida seguiría normal como lo había sido hasta ese momento. Gestar, parir y volver a lo mío…pero la cosa no fue así. En el conocer, reconocernos con mi hija, me di cuenta de lo infinitamente innarrable que es convertirse en  responsable de un ser humano…

viernes, 8 de marzo de 2013

En este 8 de Marzo les escribo algunas reflexiones:



Cuando decidí "dejar de trabajar" para cuidar a mi Emiliana no recibí ninguna crítica pero si muchas miradas de desaprobación que no se tradujeron en palabras. Miradas que parecían decir: "pero no erai feminista", y  "para eso estudiaste tanto", "en serio te vay a quedar en la casa", "que le poní color". Y la verdad es que en la sociedad que vivimos todos esos argumentos son válidos.

Mi decisión pareciese escupir a las mujeres que batallaron para salir de lo privado y la prisión de la maternidad. La misma Beauvoir se revolcaría en su tumba ante tamaña aberración. Pero lo cierto es que la mayoría de estas mujeres letradas que riñeron por un feminismo de la igualdad, eran mujeres burguesas con ansias de "libertad". Ahora que mi generación ha obtenido los frutos de esas luchas, se abren ante nuestros ojos matices de otras violencias. Mi devenir madre me ha permitido observarlas, mucho más resguardadas y encubiertas que la misma violencia patriarcal.

Pienso que gestar, parir, criar son acciones que desde el comienzo de la humanidad han sido llevado a cabo por mujeres. Menospreciar cada una de estas labores solo porque son subyugadoras de nuestra estirpe lo único que perpetúa es el enceguecimiento de lo que instala y permite esta sumisión.