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viernes, 8 de agosto de 2014

Manifiesto para una Guerrilla Materna

Nos cansamos de que hablen por nosotras,
Nos cansamos de que acallen nuestros cuerpos,
Nos cansamos de que escupan por nuestra preñez, por nuestro útero fértil, por nuestras carnes abiertas, por nuestras tetas chorreantes,
Nos cansamos de que nos apunten si  parimos, si abortamos, si queremos gestar!,
Nos cansamos de que nos estigmaticen por cargar con nuestras crías como si fueramos hegemonía heterosexual.
Nos cansamos de que nos humillen por criar “huachxs”,
Nos cansamos de procrear mano de obra barata,
Nos cansamos de las triples jornadas doméstica/laboral/sexual,
Nos cansamos de cargar con las cadenas de la piel,
Nos cansamos de ser marcadas como las “oprimidas” desde los feminismos burgueses y eurocentristas…
Nos cansamos de ser llamadas criadoras, cuando creamos y resguardamos a diario el acto de la vida,
Nos cansamos de ocultar nuestro linaje ancestral, de olvidar nuestra memoria, de aspirar a un deber ser  recauchado
Tomamos la palabra desde una zona silenciada,
Somos mujeres madres, somos mujeres feministas,
No queremos mijagas, no queremos tu cooperación,
Tenemos la dignidad rebelde, porque nuestras propias madres, abuelas, ancestras, han estado en resistencia!
Ahora somos sus hijas las que nos agarramos de lo cotidiano para hacer la rebeldía,
Para cagarnos en la brecha de lo público y lo privado,
Para mostrar la injusticia de clases,
Para dinamitar los géneros,
Para proponer una revolución,  pero ni blanca ni negra…sino de los colores de Abya yala
Somos mujeres madres, maternando, gestando en resistencia y esta  es nuestra guerrilla!

viernes, 8 de marzo de 2013

En este 8 de Marzo les escribo algunas reflexiones:



Cuando decidí "dejar de trabajar" para cuidar a mi Emiliana no recibí ninguna crítica pero si muchas miradas de desaprobación que no se tradujeron en palabras. Miradas que parecían decir: "pero no erai feminista", y  "para eso estudiaste tanto", "en serio te vay a quedar en la casa", "que le poní color". Y la verdad es que en la sociedad que vivimos todos esos argumentos son válidos.

Mi decisión pareciese escupir a las mujeres que batallaron para salir de lo privado y la prisión de la maternidad. La misma Beauvoir se revolcaría en su tumba ante tamaña aberración. Pero lo cierto es que la mayoría de estas mujeres letradas que riñeron por un feminismo de la igualdad, eran mujeres burguesas con ansias de "libertad". Ahora que mi generación ha obtenido los frutos de esas luchas, se abren ante nuestros ojos matices de otras violencias. Mi devenir madre me ha permitido observarlas, mucho más resguardadas y encubiertas que la misma violencia patriarcal.

Pienso que gestar, parir, criar son acciones que desde el comienzo de la humanidad han sido llevado a cabo por mujeres. Menospreciar cada una de estas labores solo porque son subyugadoras de nuestra estirpe lo único que perpetúa es el enceguecimiento de lo que instala y permite esta sumisión.